9 consejos para usar tu saco de dormir

Uno de los elementos claves a la hora de viajar es el saco de dormir. No sólo debes escoger un buen saco -no vale cualquiera, la calidad te salvará del frío sin duda alguna- sino saber cómo puedes mantener más calor es fundamental para sacarle todo el provecho y utilizarlo como es debido.

Cómo escoger un saco de dormir

Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de escoger un saco de dormir es la calidad de sus componentes. Como persona a la que le gusta viajar gastando poco, me gustaría conocer algún chollo cuya calidad/precio fuera insuperable, sin embargo, soy consciente de que la calidad muchas veces hay que pagarla, y este es uno de esos casos.

Un aspecto clave cuando escojas tu saco es el relleno. Un relleno de buena calidad mantendrá mejor el calor cuando estés dentro, por lo que pregunta siempre qué tipo de relleno tiene el saco y cuánto calor puede retener. Hay distintos niveles y dependerá de cada persona saber cuánto calor quiere soportar dentro del saco.

Ten en cuenta que utilizarás el saco en distintas situaciones, puede que de frío extremo, y puede que de fresco nocturno, y ningún saco se adapta a todos los entornos al cien por cien. No necesitas un saco que te haga sudar si lo quieres principalmente para dormir en el coche pero sí que soporte temperaturas gélidas si vas a la montaña en pleno invierno.

El tamaño del saco también es importante, debes procurar que se ajuste al tamaño de tu complexión física. Si tu saco es demasiado grande  no retendrá bien el calor, por lo que puedes pasarlo bastante mal en las noches más frías. Además, tienes que tener en cuenta que ocupe poco cuando lo guardes o te costará meter la ropa en la mochila.

La forma del saco también cuenta, los tipo momia son los que mejor se adaptan al cuerpo y los que retendrán mejor el calor, son sin duda la mejor opción para retener todo lo posible y mantenerte caliente. También los hay rectangulares. Éstos pueden abrirse completamente y utilizarse como edredón.

El peso del saco también debes saber que hay diversidad. A mí me gusta viajar ligero además de barato, y por eso un saco ultra ligero sería mi opción si lo tuviera que comprar hoy, aunque es difícil encontrarlos con forma rectangular y casi todos son tipo momia.

Como decía antes, todos estos detalles se acaban notando en el precio, pero realmente creo que no es algo en lo que haya que escatimar.

Cómo utilizar tu saco de dormir

Bien, hay que saber que un saco de dormir mantiene el calor, no calienta por sí mismo.

Dicho esto, es mejor no dormir con ropa puesta entre el cuerpo y el saco, ya que impedirá al calor corporal “moverse” por el saco, y en su lugar probablemente tendrás más frío, aunque esto no se aplica en algún caso que explico un poco más abajo.

Tápate hasta el cuello y procura que te envuelva, de esta forma no se escapa el calor.

En los albergues, puede venirte bien abrir el saco para utilizarlo como edredón y dormir más caliente que con las sábanas. Para esto es mejor un saco rectangular, ya que los sacos tipo momia no se abren completamente, y no podrás utilizarlo de un modo tan cómodo.

Además, el saco rectangular también te vendrá bien si vas a dormir en el coche, llegando incluso a poder utilizarlo entre dos personas por su amplitud, aunque no te lo recomiendo a no ser que lo utilices en noches más frescas que frías.

¿Qué saco utilizas tú y cómo lo escogiste?

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