Hacer un viaje implica hacer tu vida habitual fuera de tu casa. Una de las necesidades diarias es la higiene.
Al montar nuestra mochila, necesitamos dedicar un espacio a nuestra bolsa de aseo, y otro a cargar con la toalla. Sin embargo, hay algunos consejos que pueden ayudarnos a que este espacio se reduzca lo máximo posible:
- Utiliza champú, gel y desodorante con botes pequeños, un pequeño bote como los de muestras de un hotel pueden durar hasta una semana si no derrochas.
- Administra el espacio de la bolsa de aseo, llevar más no significa ocupar más, y lo más importante, repartir bien lo que lleves ayudará a que la bolsa encaje mejor en tu mochila.
- Utiliza una toalla de manos en lugar de una toalla normal para secarte. Ocupa menos que las toallas de montaña, y muchísimo menos que una toalla normal, y puedes secarte entero. Si debes continuar tu viaje, puedes colgarlas por fuera de tu mochila para que se sequen con un imperdible. Éste truco también es útil con predas de ropa pequeñas.
Con estos sencillos trucos apuraremos un poco más el espacio de nuestra mochila y nos permitirá utilizarlo para administrar mejor el resto de su contenido.
Interesante post, pero siento no estar deacuerdo en lo referente a llevar toallas de mano. las toallas de viaje o montaña ocupan mucho menos y se secan antes.
Saludos.
Hola Aravel. Yo creo que las toallas de mano deben estar ahí ahí con una toalla de montaña, aunque admito que se seca mucho más despacio. Por otra parte, son mucho más baratas, y para un viaje ocasional siempre podemos tirar de una toalla que tengamos por casa sin necesidad de gastar más.